Hola amigos, mi travesía termino, lamentablemente no como soñaba pero estoy feliz de haberlo intentado y de poder contarles lo vivido en esos doce días de cruce.
Antes de continuar con este relato, quiero agradecer a todos aquellos que de una u otra manera estuvieron a mi lado ayudándome para que mi proyecto se haga realidad, MUCHAS GRACIAS a todos.
No siempre las cosas salen como uno desea, en los años que tengo de vida y de todas mis experiencias vividas, tanto en lo deportivo como en mis anteriores travesías y aventuras, esta es la primera vez que tengo que renunciar a una de ellas.
Si bien uno privilegia la “vida” en este caso la aventura era casi imposible de terminarla bien, se fueron dando muchos factores adversos que hicieron que tomara esta decisión.
El PRINCIPAL motivo fue esa tormenta que me seguiría castigando y arrastrando cada vez con vientos mas fuertes, rogando sobrevivir a la fuerza de las olas y deseando no llegar a las costas de África para quedar con un bote destrozado y alejado de todos y de todo.
Antes de iniciar el cruce y durante los doce dias que duro la travesía se fueron sumando problemas y inconvenientes que a la hora de decidir la suerte de continuar o no en el bote, serian fundamentales y pesarían en mi decisión, cinco de ellos los puedo enumerar por orden.
LA COMIDA..... seria unos de los problemas que tendría a futuro, no me alcanzaría con toda seguridad, llevaba perdido nueve dias sin avanzar hacia mi destino, y serían no menos de quince los dias alejándome de mi rumbo y destino solo con esta tormenta :
PORQUE MENCIONO LA COMIDA? ... estando en el club náutico de las Palmas de Gran Canarias vacié mi bote para acomodarlo y organizarlo, necesitaba ordenar todo y saber bien donde se encontraba cada cosa a la hora de buscarla. Entre todas cosas que baje fue una de ellas fue “la comida” que la metí en dos bolsas grandes de plástico para ordenarla, esta comida como todas las cosas que baje del bote estuvo depositado en el varadero del club en un lugar bajo techo pero para nada seguro a lo que a higiene se refiere, es por eso que metí todas las bolsitas de comida dentro de dos bolsas de plástico grande, allí permaneció mas de una semana. Cuando decido cargar todo me encuentro que las ratas habían roto las bolsas de nylon y habían echo estrago con las de raciones de comida.
Mientras comencé a ordenarla fui descartando y tirando una gran cantidad bolsitas de raciones que estaban mordidas y abiertas, a su vez cuando inicie el cruce fui descubriendo que muchas otras se me habían pasado por alto, estaban rotas y no las había visto, con un dolor en el alma todo esa comida fue a parar a los peces del Océano, a partir de ahí tendría que cuidar mucho la comida y estaba muy seguro que no me alcanzaría....... ¿PORQUE no alcanzaría ? Las raciones eran pequeñas para lo que yo necesitaba consumir y con esa merma de aproximadamente el cuarenta por ciento de las bolsas ...... sin dudas no llegaría a destino y mas perdiendo tantos dias en hacer un rumbo que nada tenia que ver con mi destino y por supuesto, aunque no podía remar tenia que alimentarme igual y la travesía en vez de durar sesenta dias duraría setenta o mas.
Tercero: EL AGUA POTABLE .... en Las Palmas de Gran Canarias me habían donado doscientos litros de agua potable, la ultima noche de navegación, durante la tormenta, el bote da 2 vueltas campana (gira trescientos sesenta grados), una gran parte del agua en bidones de cinco litros los llevaba sobre el copit el bote (afuera) estaban atado con una cuerda a las barandas del bote. Mientras yo los controlaba estaban seguros y aunque el bote se ladeaba no corrían peligro de perderse cayéndose al mar, esos bidones eran los que no cabían en la cabina de proa, necesita estabilizar el peso de lo contrario iría escorado o con la proa clavada en el agua.
La ultima noche que pase en el bote y durante la tormenta, al volcar mi bote en dos oportunidades, se corto una de las cuerdas y perdí una línea de bidones con setenta litros de agua, esos bidones eran fundamentales para lograr llegar a destino con agua potable, ahí perdí el agua para tres semanas aproximadamente.
En mi bote llevaba un desalinizador (aparato para potabilizar agua), lo compre en USA, era del ejercito, había sido usado y por lo visto sus filtros ya no desalinizaban como seguramente lo harían como cuando era nuevo, el desalinizador lo pruebo por primera vez con Marcelo González en la isla de Tenerife y ahi nos damos cuenta del sabor desagradable a sal que tenia el agua, por lo tanto esa agua solo servía para cocinar y por supuesto no morir de sed en un caso extremo, pero no servía para consumir los tres o cuatros litros por dia que necesitaría beber remando.
Otro problema muy grave y a tan solo doce dias de arrancar era EL TIMÓN, ya no daba mas, lo había atado como pude con alambre, (en el sector fotografías de esta pagina se puede ver) era muy débil para la fuerza que hacia y a los doce dias ya estaba casi destruido.
Otro problema que descubro en el mar fueron LOS REMOS, estaban colocados muy bajos y con mar picado no podía remar nada mas que con uno remo a la vez, ese problema no tendría solución, NO seria motivo de abandono, pero si seria motivo de muchas horas remando con gran esfuerzo y ver que no se avanza, (resultado: mas dias de retraso).
En este caso la conclusión fue:
Tendría que aguantar tres dias mas (indefectiblemente) rogando que ninguna ola durante la tormenta rompa sobre la
puerta de entrada a mi cabina y mi bote se inunde, ese seria el fin para mi, la noche anterior mi bote estuvo mas tiempo sumergido por las olas que a flote, dios me bendijo a mi y a mi bote, tuve la suerte de que ninguna ola rompiese sobre ningún tambucho, de lo contrario con ese mar nadie sale con vida. En el caso de superar la tormenta, rogaba no alcanzar la costa Africana por la fuerte deriva de mi bote, en esa zona lugar solo se encuentran rocas y mil quinientos kilómetros de nada, ese era el riesgo y el peligro mas grande que tenia que superar.
Luego sin ninguna duda tendría el problema de la comida que no alcanzaría (seguro), el agua potable que tampoco alcanzaría (seguro), el timón roto que haría ingobernable el bote a la hora de direccionarlo (seguro) y los remos que al fin y al cabo ese dentro de todos los demás problemas seria el menor.
Siempre hay inconvenientes en cada desafío, esta aventura es muy especial y para nada fácil, la ultima noche en el bote me toco ver la muerte muy de cerca, por otro lado saber que continuaría durante por lo menos durante tres dias mas y los vientos irían creciendo en fuerza, sabiendo eso solo me restaba rezar y esperar que no suceda lo peor, yo no podía escapar de ese lugar de ninguna manera, solo era esperar y ver si tendría la misma suerte que la noche anterior. El meteorólogo de Las Palmas de Gran Canarias y la gente de Salvamento Marítimo de Tenerife me informaban todos los dias como serian los vientos del dia siguiente, dirección y velocidad, estaba metido en el ojo
de la tormenta y me llevaba a su merced, por otro lado me explicaban que me encontraba solo en esa zona, debido a que la tormenta había echo que los barcos pesqueros que habitualmente trabajan en esas costas todos regresaran a puerto, nadie me mintió acerca de la tormenta y que la fuerza del viento se haría cada vez mas intensa con el transcurso de los dias.
Solo necesitaba que alguien me remolcara veinte o treinta millas y tendría vientos favorables hacia América, pero esa ayuda no llego, tuve varios Barcos (ver fotos) que se detuvieron ante la señal de mi transponder en dias anteriores, y luego que comunicarnos por VHF y decirles que no necesitaba ayuda, nos saludábamos y se alejaban a una velocidad increíble, hasta ahí no necesitaba nada, tenia viento contrario , pero estaba feliz y lo expresaba en cada comunicación, no había peligro. Cuando si necesite ayuda ...ya era tarde no quedaba nadie en esa zona.
Ahora.... ya era tarde, estaba en el mar y metido en esa situación ...... tenia que tomar una decisión, yo me pregunto: Cual es el sentido de seguir con esta aventura ??? Cual es el precio a pagar ante un desafío de esta naturaleza??? Tal vez ... La propia vida ????
Esta..... era una aventura muy ansiada por mi, la tormenta que me arrastraba no fue una tormenta como las normales que llegan, te golpean y todo continua normalmente, a lo sumo pueden durar dos o tres dias, esta duraría no menos de quince dias y con dirección contraria a mi destino. Que distinto hubiese sido si esta tormenta tenia vientos hacia América, la historia hubiese sido otra.
Todo lo mencionado anteriormente eran los problemas a afrontar, pero les voy a contar cual fue el detonante para que yo me decidiera a acceder a ser rescatado.
Después de enumerarles los problemas que tenia con el clima, mas los otros problemas que vendrían, haber pasado una noche viendo la muerte muy de cerca, casi toda esa noche con lágrimas en mis ojos, la foto de mi familia apretada contra en mi pecho, sin poder moverme dentro de mi pequeña cabina durante casi toda esa noche, se hacen las cinco de la mañana; recién ahí pude asomarme y sacar parte de mi cuerpo afuera con mucho cuidado para que una ola no inunde mi cabina, en ese momento pude respirar aire fresco.
Acomode como pude envolviendo con una bolsa de nylon la antena de mi teléfono satélite para que el agua de mar no la dañe, encendí mi teléfono, a los cinco minutos suena y me llaman desde Tenerife, era la gente de Salvamento Marítimo que venia insistiendo desde toda la noche para comunicarse conmigo y saber como me encontraba, cuando respondí se dieron cuenta de que había superado la tormenta de esa noche, estaba lastimado pero seguía con vida.
Había una sensación de alegría en la gente de Salvamento Marítimo por saber que me encontraba bien, a continuación me comunican que necesitaban mi OK para venir a rescatarme, me pasaron el parte meteorológico para ese dia y los dias venideros, no era para nada alentador, los vientos serian cada vez mas fuertes y el peligro era cada dia mas grande; me comunican que si aceptaba ser rescatado tenia que ser ya!!! no había mucho tiempo mas para hacerlo, era la primera vez que hacían un rescate tan lejos de Tenerife, eso era posible gracias a que habían acondicionado un helicóptero Súper Puma recientemente con un tanque extra de por lo manos 1200 litros de combustible, con esa autonomía podrían llegar hasta mi. Previamente seria necesario que un avión me localice y con mi exacta posición recién ahí saldría el helicóptero en mi búsqueda.
Les explico que no quería ser rescatado, que seguiría adelante con mi travesía, después de una larga charla, ellos tratando de convencerme de venir a buscarme y yo de no querer abandonar, les digo que me llamen en dos horas y les respondería por si o por no.
Estaba confundido y necesitaba pensar, cuando te toca ver la muerte tan cerca como me toco esa noche, uno desea que alguien te saque de ahí inmediatamente, pero cuando la tormenta pasa aunque sea por un rato y se hace de dia, es como que uno se olvida de lo pasado y se llena de energía positiva otra vez.
En ese momento no tenia deseos de ser rescatado, pensaba en los problemas futuros y lo que tendría que soportar los dias sucesivos y aunque confundido, no me resignaba a perder mi bote y no terminar mi travesía con éxito.
Sin darme cuenta necesitaba algún otro motivo mas para abandonar mi bote y ser rescatado, increíblemente eso llego en los próximo diez minutos.
Tal vez no sea fácil de entender o creer por ustedes lo que ocurrió a continuación, pero... esto fue lo que sucedió.
Luego de cortar la comunicación telefonica, saco toda el agua que tenia en el piso, seco bien mi cabina, mientras tanto caliento agua para tomar unos mates y comer algo, pruebo el sistema eléctrico levantando todas las llaves térmicas de mi tablero eléctrico, y decido estando dentro de mi cabina sacar mi cuerpo por la puerta de entrada y asomarme afuera para ver si arrastraba algún bidón de agua que había perdido durante los tumbos de la noche.
En un momento y estando en la cima de una ola, veo a mi izquierda el puente de un Barco, estaba lejos, solo alcanzaba a divisar el puente del barco, por la bruma del mar que se levantaba parecía de color blanco o gris claro, apuntaba hacia mi y pensé que era mi salvación para salir de la tormenta, enseguida encendí mi VHF y comencé a intentar comunicarme, lo intente durante 20 y 30 minutos, nunca nadie respondió a mi solicitud de ayuda.
Este barco estaba aparentemente detenido, como clavado en el agua apuntando su proa hacia mi, y después de todo ese tiempo sin respuesta, veo que comienza a girar y se pone paralelo a mi bote, ahí vi el barco completo para comenzar a alejarse lentamente y perderse de mi vista.
Cuando ese Barco se alejaba experimente una sensación muy fea, sentí una gran angustia, como un vació en mi pecho y por primera vez sentí una gran soledad.
Sentí que ese Barco era la señal que necesitaba para salir de ese infierno - lo denomine el "Barco Fantasma".
En estos doce dias que estuve en el mar varias veces se arrimaron Barcos a mi lado y me ofrecían ayuda, inclusive nos despedíamos riendo porque me decían que estaba loco al quedarme solo, en una oportunidad un velero con navegantes alemanes se arrimo a mi y me invitaron a cenar y comimos una paella en su velero (ver fotografía), luego de eso siguieron con su viaje.
Hoy era diferente, hacia dos dias que me ofrecían venir a rescatarme y no me mentían con respecto al clima, me decían que estaba metido dentro de una tormenta que iría tomando cada vez mas fuerza y no podría salir de ella solamente con mis remos, es por eso que:
La aparición del "Barco que no responde" y "un Cuento" que me vino a la memoria fue lo que necesitaba para convencerme que tenia que salir de ese lugar.
El cuento es este, y mucho de ustedes seguramente lo conocerán:
Una gran crecida en el Rio Paraná, hace que todos los pobladores de las Islas tuviesen que ser evacuados, muchas embarcaciones iban juntando gente para llevarlos a tierra firme, hasta que llegan al rancho de Don Pedro, le dicen que se suba al bote porque la crecida era muy grande y no podría resistir la fuerza de la crecida - este hombre ya se encontraba parado arriba de la mesa – Don Pedro se niega a ser rescatado y dice que a el ... “DIOS LO VA AYUDAR” - 1 hora mas tarde -
Regresan nuevamente los botes y le dicen -"vamos Don Pedro" ya casi no quedan pobladores en las islas - Don Pedro ya estaba parado arriba del techo del rancho, y repite una vez mas - "A MI... DIOS ME VA AYUDAR" y así fue que una vez mas desistió de la ayuda - por ultimo un helicóptero intenta rescatarlo y Don Pedro una vez mas se niega a ser dejar el rancho.
RESULTADO: A Don Pedro se lo lleva la corriente - se muere ahogado - y cuando llega al cielo pide hablar con Dios y le dice - "porque me dejaste morir ahogado" – Y Dios le responde - Querido amigo te mande dos botes y un helicóptero y no lo aprovechaste, que mas quería que hiciese por vos.
Yo había pedido ayuda a Dios y al Gauchito Gil la noche anterior, y ahora la estaba desestimando.
Si había pedido ayuda tenia que aceptarla.
Aunque parezca impensado, increíble o raro – El Barco - El Cuento - El Clima - mas, sumando todo lo que anteriormente les comente, creí que ya no necesitaba nada mas para pedir ayuda, y esta vez fui yo quien llamo a Salvamento Marítimo pidiendo que me vengan a buscar.
Gracias por visitar mi pagina.
Un saludo para todos.
Daniel Serenelli “El Capi”